lunes, 6 de enero de 2014

La cuesta de enero.

Hoy es domingo de nostalgias, 
de meterse mano bajo una manta, 
de abrazarnos con las piernas 
y estrangular a la tristeza.

Algún día dejará de llover aquí dentro, 
y yo dejaré de buscarte
en esos labios que saben a derrota,
al fracaso de tantas historias rotas.

Siempre he pensado que quererte era como correrse, 
hasta ponerlo todo perdido de amor, y salir ganando.
Y me hacías comprender la diferencia 
entre desvestirse y desnudarse, 
lo valiente de arriesgarse.

Pero el problema es que muchas veces, 
nos empeñamos en salvar a alguien 
que no quiere ser salvado; 
empezando por nosotros mismos.  

Nunca me diste garantías de nada, 
ni me pediste que me quedara.
Y eso es lo jodido del amor, que siempre se va dando un portazo en vez de cerrar la puerta y volverlo a hacer.

Por lo menos pídeme perdón, por malgastarme entre tantas ilusiones suicidas.



1 comentario: